abajo del pirul

... estabas sentada en el túmulo de piedras que hacían de macetero alrededor del pirul. Tu rostro blanco iluminado por el neón de un farol cercano. Vestida de penumbra, vestida oscura. Tranquila y humana. Inmóvil paro cálida bajo las ropas. Me senté a tu lado sin tocarte, sin tocarnos. Tu primera aparición en mis sueños.